Mi Historia de Restaurados, Capítulo 3: Creada para Amar y Ser Amada
Written by Brooke
Tiene sentido comenzar al inicio de una historia. Los inicios nos ofrecen el contexto y el propósito del resto de la historia. Muchas veces, las partes insignificantes o confusas de nuestra historia cobran sentido y significado a la luz del inicio de la historia de Dios: la creación. Muchas de nuestras preguntas más existenciales encuentran respuesta cuando examinamos la creación de Dios del mundo.
La cuarta lección en Restaurados destaca una de esas preguntas existenciales: ¿por qué me creó Dios? «Dios te creó porque te ama y quiere que disfrutes comunión con él».
Una frase cambió drásticamente la forma en que veía el asalto. Antes y durante Restaurados, estaba obsesionada con el papel de Dios en nuestro sufrimiento. Si Dios era bueno y poderoso, ¿por qué no había impedido la violación? Esa pregunta comenzó a atormentarme. Me sentía tentada a creer las mentiras que me susurraba Satanás. Quizás Dios no era bueno o poderoso.
Pero todo cambió cuando comprendí que Dios me había creado específicamente para tener comunión amorosa con Él. Tenemos comunión con Dios cuando lo conocemos, lo experimentamos en nuestra alma y cuerpo, y lo reflejamos al vivir de acuerdo con Su Palabra. Habiendo sido cristiana durante varios años, sabía lo que era experimentar el amor y la bondad de Dios. He caminado por mi barrio, he mirado los altos árboles verdes y he recordado todas las formas en que Dios ha provisto para mi. He experimentado el consuelo de Dios en Su Palabra a medida que la verdad se derramaba en mi corazón como un bálsamo apaciguador. Pero cuando pensaba sobre el asalto, el amor y la bondad de Dios para conmigo se convertían en píldoras difíciles de tragar.
Me gustaría pensar que la violación estaba fuera del control de Dios, pero no fue así. Eso es muy doloroso. Y, sin embargo, he experimentado a Dios más plenamente gracias a ello. Y lo mismo le ha pasado a otros. Fue así durante Restaurados, y lo he visto aún más en los meses desde que terminamos Restaurados. Todavía no estoy segura de por qué he sufrido de maneras específicas como lo he hecho. Pero como la intención de Dios en mi sufrimiento siempre ha sido una comunión profunda y abundante, de una manera extraña, mi sufrimiento toma sentido.
Esta lección fue un momento crucial respecto a la forma en cómo entendía mi historia. Saber que fui creada por amor, para amar y ser amada, cambió la manera en que leía la Biblia durante la semana. Acudía a la Palabra de Dios esperando recibir Su amor. El Salmo 139 me recordó el deleite que Dios siente por mí. A menudo sentía que Dios me toleraba debido a una promesa que había hecho hacía mucho tiempo. Creía que a Dios le resultaba difícil amarme. Pero el Espíritu Santo me permitió ver que el amor de Dios por mí no es por obligación; Dios se deleita en Su amor por mí. La violación me había dejado sintiéndome culpable y llena de miedo. Pero el amor inquebrantable de Dios por mí y Su búsqueda incansable de mí estaban en marcado contraste con la culpa y el miedo que yo sentía.
Donde el pecado había aumentado, la gracia estaba abundando.
¿Te has perdido parte de la historia? ¡Puedes leer el capítulo 1 y el capítulo 2 aquí!
Durante las próximas semanas, compartiremos cómo Restaurados ha moldeado la vida de una mujer y ha ayudado a traer la sanidad del amor de Dios a su historia. ¿Te interesa que la historia de Dios hable a la tuya? Echa un vistazo a Restaurados: Cambiando cómo vivimos y amamos hoy.